Por Winston Hernández
LA VEGA.— La realización este viernes de una vista pública relacionada con el proyecto de la presa de Guaigüí abre nuevas interrogantes que la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID) y el Gobierno deberían aclarar ante la sociedad vegana: ¿por qué una obra de esta magnitud e impacto provincial no fue sometida a una vista pública con una convocatoria ampliamente divulgada, incluyendo a los sectores sociales y a los medios de comunicación de La Vega?
Según las informaciones recabadas sobre la actividad, la vista pública fue realizada en el área donde se ejecuta el proyecto, en una rancheta y con la participación de algunos comunitarios. Hasta el momento no hemos localizado una convocatoria ampliamente difundida que permitiera conocer previamente la celebración de la actividad y facilitar una participación más amplia de organizaciones comunitarias, empresariales, profesionales y medios de comunicación.
La interrogante adquiere mayor relevancia por el momento técnico en que se encuentra Guaigüí. En julio de 2025, el administrador general de EGEHID, Rafael Salazar, informó que se iniciarían cuatro estudios complementarios pendientes, junto con la revisión del diseño y del presupuesto de la obra.
Más recientemente, durante la visita del presidente Luis Abinader al proyecto en agosto de 2026, Salazar informó que los estudios complementarios topográficos, geofísicos e hidrológicos estaban completados en un 100 %, mientras que los estudios de amenaza sísmica y de impacto ambiental superaban el 50 % de ejecución. Al mismo tiempo, EGEHID anunció que en septiembre comenzaría una fase que incluye la intervención del túnel de desvío, la estabilización del talud de la margen derecha y el inicio del muro de la presa.
Por eso surge una pregunta que merece una respuesta técnica y documentada: si la vista pública realizada ahora forma parte de la elaboración o actualización del estudio de impacto ambiental, ¿cuál es exactamente el estado del estudio ambiental definitivo que sustenta la nueva etapa de construcción?
Esto no permite afirmar que EGEHID carezca de estudios ambientales. De hecho, el expediente público de contratación para la supervisión del proyecto contiene un Plan de Gestión Ambiental, y durante el traspaso del proyecto el INDRHI se comprometió a entregar a EGEHID la documentación técnica, social, ambiental y legal existente. Lo que sí corresponde esclarecer es qué estudios anteriores continúan vigentes, cuáles están siendo actualizados, qué estudio fue presentado en la vista pública y cuál será el instrumento ambiental definitivo que respaldará la construcción.
Y aparece otra interrogante de particular importancia: ¿existe algún elemento ambiental, geológico, geotécnico o sísmico pendiente de determinar que pueda incidir en la viabilidad del muro en el lugar seleccionado? No hemos encontrado documentación que permita concluir que el muro sea inviable; plantearlo como hecho sería prematuro. Pero precisamente por tratarse de una presa y porque EGEHID reconoció que algunos estudios todavía estaban en desarrollo en agosto, la institución debería transparentar sus resultados antes de despejar cualquier duda.
La presa de Guaigüí no es una obra exclusiva de las comunidades próximas al proyecto. Está concebida para abastecimiento de agua potable, irrigación agrícola, regulación del río Camú, control de inundaciones y generación eléctrica. La propia EGEHID señala actualmente una capacidad aproximada de 53 millones de metros cúbicos, irrigación garantizada para 86,459 tareas y la incorporación de otras 12,700 tareas.
EGEHID ya había realizado anteriormente un encuentro comunitario en Guaigüí y posteriormente juramentó en la Gobernación de La Vega una comisión de veedores integrada por autoridades, líderes comunitarios y religiosos, juntas de vecinos, periodistas y empresarios. ¿Por qué entonces una vista pública de esta importancia no recibió una convocatoria provincial de similar amplitud?
EGEHID puede despejar estas interrogantes haciendo públicos el estudio presentado, la convocatoria de la vista pública, el listado de participantes, el acta levantada, las observaciones formuladas, el estado actualizado del estudio de impacto ambiental y los estudios geológicos, geotécnicos y sísmicos que sustentarán la construcción del muro.
**Guaigüí es demasiado importante para La Vega como para dejar preguntas técnicas sin respuestas públicas. Transparencia no es solamente realizar una vista pública: es garantizar que la sociedad tenga la oportunidad real de conocer, preguntar y participar.**