Santiago. — Un hecho desgarrador ha estremecido a la comunidad educativa de Ingenio Abajo. El adolescente Noelvin Jeremías Cabrera Rubiera, de apenas 14 años, falleció durante una intervención médica luego de recibir una estocada mortal a manos de otro estudiante en las afueras del Politécnico Simón Antonio Luciano Castillo, en la Parada 7 de Santiago.
El ataque dejó consternados a estudiantes, maestros, familiares y vecinos, quienes aún no asimilan que una discusión entre menores terminara en una tragedia irreversible.
La violencia escolar vuelve a quedar expuesta de forma cruda, evidenciando un problema que crece sin freno dentro y fuera de los centros educativos.
Este caso, que pudo evitarse, reabre el debate sobre la urgente necesidad de mayor supervisión, programas de mediación, apoyo psicológico, y medidas preventivas que impidan que diferencias entre adolescentes escalen hasta la muerte.
Hoy, la familia de Noelvin Jeremías enfrenta un dolor irreparable, mientras el país suma otro nombre a la lista de jóvenes que se apagan demasiado pronto.
Paz a su alma.