Ministerio de Cultura contrata una oficina de abogados por un millón de dólares en una licitación de excepción y para remozar el Casino Central en La Vega no tiene presupuesto.
Lo que me apena es que la contratación de una oficina de abogados se hace bajo el argumento de representación del Estado, pero el Casino Central, que alojaría a Bellas Artes en La Vega, no significa nada; ahí se formarían jóvenes para el futuro.
Dígame usted si eso es cambio.