Puerto Plata. — La imposición de una multa de tránsito a un ciudadano con más de 20 años sin visión ha desatado un amplio debate público sobre la confiabilidad de los sistemas de fiscalización en la República Dominicana.
El afectado, Manuel Polanco, residente en esta provincia, fue sorprendido con una infracción que, dadas sus condiciones, resulta materialmente imposible de cometer, lo que generó indignación y cuestionamientos en redes sociales.
Ante la viralización del caso, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) admitió el error y ofreció disculpas, señalando que la situación se originó por una falla en su sistema tecnológico. No obstante, la explicación no ha logrado disipar las críticas de ciudadanos que demandan mayor rigor en los controles institucionales.
El hecho ha puesto en evidencia posibles debilidades en los procesos de verificación y validación de datos dentro de los sistemas de tránsito, abriendo el debate sobre la urgencia de implementar mejoras tecnológicas y mecanismos de supervisión más eficientes.
Especialistas y ciudadanos coinciden en que este tipo de errores no solo afecta directamente a las personas involucradas, sino que también impacta la credibilidad de las instituciones encargadas de garantizar el orden y la seguridad vial.
El caso de Manuel Polanco se convierte así en un llamado de atención sobre la necesidad de modernizar las plataformas de gestión y reforzar los protocolos de control, con el fin de evitar situaciones similares en el futuro.