Por Winston Hernández
Ilio Capozzi llegó a la República Dominicana como instructor militar extranjero durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, pero terminó convirtiéndose en uno de los hombres que decidió entregar su vida defendiendo la soberanía nacional durante la histórica Revolución Dominicana de 1965.
Su nombre no suele ocupar los grandes titulares de la historia oficial, pero quienes vivieron la Guerra de Abril lo recuerdan como “El Maestro” o “El Profesor”, un combatiente italiano que asumió la causa constitucionalista como propia hasta caer abatido en el asalto al Palacio Nacional el 19 de mayo de 1965.
Capozzi formó parte del equipo de Hombres Rana dirigido por Francisco Alberto Caamaño Deñó y comandado operacionalmente por Manuel Ramón Montes Arache, cuerpo especializado entrenado en tácticas militares, explosivos y operaciones anfibias.
Su pasado militar generaba asombro entre quienes lo conocían. Había pertenecido a tropas vinculadas a Benito Mussolini durante la Segunda Guerra Mundial y posteriormente integró la Legión Extranjera Francesa antes de llegar al país contratado para colaborar en la formación del Cuerpo de Hombres Rana dominicano.
De acuerdo con testimonios de antiguos compañeros y combatientes, Capozzi participó junto a otros instructores italianos en el entrenamiento de unidades especiales en lugares como Sans Soucí, Caldera y Salinas, donde impartía clases de natación táctica, eliminación de centinelas, manejo de explosivos y operaciones de combate.
Veteranos como Pedro Germán Ureña Ovalle y Eddyberto Estrella Fernández relataron que el italiano se ganó el respeto de sus alumnos por su disciplina, valentía y entrega. Aunque hablaba poco español, logró integrarse completamente a la vida dominicana y estableció vínculos familiares y afectivos en el país.
Cuando estalló la Revolución de Abril en 1965, Capozzi no dudó en unirse al bando constitucionalista encabezado por Caamaño. Según testimonios recogidos en distintas obras históricas, permaneció activo en varios de los principales frentes de combate y se destacó por su determinación durante los enfrentamientos en el puente Duarte.
Combatientes de la época narran que el italiano siempre se mantenía cerca de Montes Arache y Caamaño, participando directamente en las operaciones armadas a pesar de su edad avanzada para la época.
El episodio que marcó su legado ocurrió durante el intento de toma del Palacio Nacional el 19 de mayo de 1965, una de las acciones más sangrientas de la revolución. Según relatos históricos y el libro Santo Domingo, Guerra Patria 1965. Mi memoria. Una visión personal, del escritor Bonaparte Gautreaux Piñeyro, Capozzi encabezó una columna de Hombres Rana mientras avanzaba bajo intenso fuego enemigo.
Testigos afirmaron que el combatiente italiano continuó disparando y alentando a sus compañeros a avanzar aun cuando la ofensiva se encontraba prácticamente rodeada por tropas adversarias y fuerzas norteamericanas.
“El Maestro asumió una actitud suicida y continuó disparando mientras avanzaba hacia el Palacio”, recordó uno de los combatientes entrevistados años después.
Capozzi cayó abatido durante el asalto junto a otros combatientes constitucionalistas, entre ellos el coronel Rafael Fernández Domínguez. Su cuerpo fue recuperado posteriormente con autorización de tropas estadounidenses y sepultado en territorio dominicano, país que había decidido asumir como su patria.
Aunque con el paso de los años su figura ha sido poco mencionada en comparación con otros protagonistas de la Revolución de Abril, historiadores, militares retirados y antiguos combatientes continúan reconociendo su valentía y compromiso con la causa constitucionalista.
Actualmente, diversas voces consideran que Ilio Capozzi representa uno de los ejemplos más singulares de solidaridad internacional y entrega absoluta durante uno de los episodios más trascendentales de la historia contemporánea dominicana.