Por Winston Hernández
La Vega. El día llegó. Nadie contaba con las bendiciones del cielo, que enviaron una suave lluvia sobre las montañas de Constanza como si la naturaleza misma quisiera participar en la celebración de un amor que había esperado pacientemente su momento.
Entre la frescura de los campos, rodeados de una inmensa belleza agrícola y un paisaje vestido de verde, Winston Grabiel e Iralda Jiménez Rosa unieron sus vidas en sagrado matrimonio este martes en la comunidad de Tireo, municipio de Constanza, provincia La Vega.
La ceremonia se desarrolló en un ambiente íntimo y familiar, donde los sentimientos florecieron con la misma intensidad que las cosechas que adornan aquella fértil tierra. Familiares y seres queridos de ambos contrayentes acudieron para acompañarlos en uno de los momentos más importantes de sus vidas, compartiendo abrazos, sonrisas y lágrimas de alegría.

La oficial civil del municipio tuvo a su cargo la celebración del acto matrimonial, siendo testigo privilegiada del compromiso asumido por la pareja. Ante la mirada emocionada de los presentes, Winston Grabiel e Iralda pronunciaron sus votos, sellando una promesa de amor, respeto y compañerismo para toda la vida.

La lluvia que cayó durante la jornada no fue vista como un obstáculo, sino como una señal de prosperidad y bendición. Cada gota parecía convertirse en un mensaje del cielo para acompañar el nacimiento de este nuevo hogar.

Así, entre montañas, cultivos y el abrazo de sus familias, Winston Grabiel e Iralda Jiménez Rosa comenzaron una nueva etapa de sus vidas, escribiendo juntos el primer capítulo de una historia que tendrá como principal protagonista el amor.
