San Francisco de Macorís, Duarte, República Dominicana. La explosión de un cilindro de gas licuado de petróleo (GLP) ocurrida en un establecimiento comercial cobró la vida de Jadiel Suárez, de 8 años, mientras que otras siete personas resultaron heridas, entre ellas varios menores de edad.
De acuerdo con familiares, el niño había sido llevado por su padre al negocio apenas un día antes de la tragedia. Jadiel vivía desde hacía un año con una tía, luego de que su madre falleciera durante el parto.
«Su madre apenas tenía un año que falleció, dio a luz y no sobrevivió. Desde entonces el niño se quedó con su tía», relató una familiar a las afueras del centro de salud.
Según los reportes preliminares, la explosión se originó cuando un cilindro de GLP presentó una falla y detonó con tal fuerza que quedó dividido en dos partes.
El director del hospital regional, doctor Oscar Mena, informó que inicialmente se reportaron dos niños lesionados, pero posteriormente ingresó un tercero que había sido llevado primero a su residencia por sus familiares.
«Lamentablemente, el niño de 8 años falleció en la madrugada de hoy. La niña de un año permanece bajo cuidados médicos», indicó el galeno.
Asimismo, explicó que un adolescente permanece estable, con quemaduras que afectan entre un 10 % y un 15 % de la superficie corporal, por lo que su pronóstico es favorable.

Jadiel Suárez sufrió quemaduras de tercer grado en aproximadamente el 70 % de su cuerpo y falleció tras ser trasladado a la Unidad de Quemados Thelma Rosario, en Santiago.
El propietario del negocio, identificado como William y padre del menor, resultó con quemaduras de gravedad y permanece ingresado en un centro de salud de Santo Domingo.
Las demás personas afectadas continúan bajo observación médica, mientras las autoridades investigan las causas de la explosión y determinan si existieron fallas en las medidas de seguridad para el manejo del cilindro de gas.