Por Winston Hernández
La Vega.– Comunitarios de Burende mantienen firme su lucha contra la extracción de materiales en la loma del Santo Cerro y áreas próximas a Guáco, denunciando los graves daños ambientales que, aseguran, ya son visibles en una parte considerable de esa importante zona montañosa de La Vega.
A la protesta se ha unido la Fundación Voces del Camú, respaldando el reclamo de los residentes para que las autoridades intervengan y detengan la explotación que se desarrolla en la montaña.
Los daños pueden observarse incluso desde la Autopista Duarte, desde donde es visible cómo una parte de la loma ha sido removida como consecuencia de la extracción de materiales.
Los comunitarios denuncian que paulatinamente se han ido “comiendo” parte de la montaña, alterando su estructura natural y destruyendo áreas de vegetación que forman parte del ecosistema de la loma del Santo Cerro.
La preocupación no se limita únicamente al impacto visual. Los residentes advierten sobre las consecuencias que esta actividad puede generar para la biodiversidad, la estabilidad de los terrenos, la vegetación y las especies que habitan en uno de los principales sistemas montañosos ubicados en las proximidades del municipio de La Vega.
Según los denunciantes, la extracción de materiales ha dejado cortes visibles en la montaña, áreas desprovistas de vegetación y una transformación progresiva del paisaje natural que puede apreciarse a simple vista desde importantes vías de comunicación.
Los comunitarios califican como una agresión ambiental la explotación que se desarrolla en esa zona y cuestionan que continúe la extracción mientras los daños sobre la montaña se hacen cada vez más evidentes.
Ante esta situación, reclaman al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales realizar una intervención inmediata, establecer las responsabilidades correspondientes y determinar bajo qué condiciones se está desarrollando la extracción de materiales en la loma del Santo Cerro y sectores próximos a Guáco.
También piden que se investiguen los permisos que pudieran existir para esas operaciones y que se determine si las actividades cumplen con las normas ambientales establecidas para la protección de las montañas y los ecosistemas de la provincia de La Vega.
Burende asegura que continuará en pie de lucha para evitar que siga desapareciendo parte de la montaña y que el deterioro ambiental alcance niveles irreversibles.
“NO A LA EXPLOTACIÓN DE LA LOMA DEL SANTO CERRO”.
Los comunitarios exigen preservar la montaña, su vegetación y todo el ecosistema natural que durante generaciones ha formado parte del patrimonio ambiental y paisajístico de La Vega.